El fenómeno de El Niño se aproxima con fuerza y especialistas advierten que debe ser visto como una oportunidad para tomar decisiones estratégicas en materia de producción agrícola, gestión del agua y prevención de desastres.
Su impacto será significativo en México y América Latina, donde se esperan alteraciones en lluvias, sequías y temperaturas extremas.
Expertos señalan que El Niño debe ser visto como una alerta temprana para ajustar estrategias de producción.
Se recomienda a productores diversificar cultivos resistentes a sequías.
Implementar sistemas de riego más eficientes, y fortalecer reservas de agua y forraje para el ganado.
La planificación anticipada puede reducir pérdidas y aprovechar condiciones favorables en ciertas regiones.
El Niño no es solo un riesgo, ya que también puede ser una ventana de oportunidad para mejorar la gestión de recursos.