Hoy se discutirá en la Cámara de Diputados una nueva iniciativa que va contra los memes, las parodias y contenidos generados con Inteligencia Artificial que tienen muy sentido al gobierno por las críticas sobre corrupción y su ostentación o que llamen a Morena un narcopartido.
Y es que toda figura pública está expuesta a memes y críticas, ahí están los que hacían del ex presidente Enrique Peña Nieto, considerado el Rey de los Memes, o los del ex presidente Felipe Calderón, que incluso eran celebrados por los ahora indignados morenistas.
A López Obrador también le hicieron varios, así como las guerras de memes entre grupos políticos y que se considera una forma legítima de expresión.
La soberbia, narcisismo e intolerancia de la clase política hacia las críticas de los memes los lleva a buscar formas para evitarlos, aunque muchas veces ayudan a tener un vínculo más cercano con la ciudadanía a todo el que desarrolla un trabajo público.
Sin embargo, el gobierno quiere censurar las parodias, los memes y cualquier crítica incómoda a través de la Ley de Derechos de Autor, es decir, que cuando no les guste una parodia o un meme, dirán que se trata de una alteración ilegal a imágenes, audios, voces, marcas comerciales y logos e impondrán multas de hasta 4.6 millones de pesos contra las redes sociales, plataformas y proveedores de internet, aunque no han dicho si actuarán de la misma forma cuando la crítica sea a partidos de oposición.
No es la primera vez que el oficialismo amenaza o censura opiniones o el sentido del humor de los mexicanos, ahí está Jesús Martínez Palillo, el rey de las carpas cuya sátira política lo llevó a ser encarcelado y perseguido, pero nunca se rindió.












