La filosofía que aplicó López Obrador en su gobierno lo llevó a rodearse de comunistas como Luciano Concheiro y el chavista venezolano, Sady Loaiza, protegidos por personajes como Delfina Gómez y Leticia Ramírez. Ellos son responsables de los libros comunistas y la Nueva Escuela Mexicana que comandaba el trasnochado Marx Arriaga, quien decía que “leer por goce era un placer capitalista” y nadie los representó mejor que ella.
La normalista Ana María Prieto, dijo: “Es otra manera de pensar, no es el individualismo de yo aquí y yo sí sé y yo me saco diez y tú te sacaste cinco, lero lero, maromero y yo voy a ser exitoso y tú no. El asunto es todos para uno y uno para todos”.
Y ahora no se aprende, no se compite y no se califica, pero el colectivismo impulsado por López Obrador tenía un objetivo perverso cuyos resultados estamos viendo ahora.
El ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo: “Morena obtiene sus votos con la gente más ignorante, mientras más analfabetismo, más apoyo a Morena”.