Una logística que expuso a los asistentes del Grito de Independencia en Xalapa pudo haber terminado en una emergencia.
El castillo pirotécnico instalado en la plaza Sebastián Lerdo de Tejada comenzó a detonar con personas a menos de dos metros de distancia y sin que se observaran mecanismos de protección suficientes para separar al público de la pirotecnia.
Las mismas personas fueron tomadas por sorpresa cuando la estructura comenzó a arder y las detonaciones se activaron como parte del espectáculo organizado durante los festejos patrios del gobierno de Rocío Nahle.
Como se observa en las imágenes, el problema fue que, entre las vallas, la estructura y la concentración de asistentes, el espacio para desplazarse era muy reducido. Varias personas prácticamente no tenían por dónde salir mientras la pirotecnia ya estaba en funcionamiento.
Todo esto, a pesar de que Protección Civil había recomendado previamente identificar accesos y salidas y mantenerse alejados de los puntos donde se realizarían las detonaciones.