Parece que en el gobierno de Rocío Nahle ya no hay secretarios, subsecretarios ni funcionarios...
¡Sino puros cuates!
Porque a la gober ya le dio por cambiarles el nombre a sus colaboradores.
¡Como si estuviera repartiendo apodos en la vecindad!.
Ya nomás falta que en el gabinete se hablen de “Compa”, “Primo”, “Carnal” y “Mi Rey”...
“A Tato, a ver Teto... Ah, Tato... perdón”, Gobernadora Rocío Nahle.
¡TETOOOO!
¡No, bueno!
¡Ni en las posadas hay tanta confianza!
O Rocío Nahle se lleva de maravilla con el subsecretario de Desarrollo Económico y Portuario, Tato Vega Yunes.
O de plano la traicionó el subconsciente...
Pero no es el único funcionario de su gobierno que tiene su apodo...
“No sé si Fito tienes el video de Santos, ¿dónde está Fito? Eh”, Gobernadora Rocío Nahle.
¡Fito!
¡Así, con toda la naturalidad del mundo!
Al menos en el gobierno de Rocío Nahle
Si no sobran los resultados, ¡que sobren los apodos!
Pero ojo.
Esto no es nuevo.
Gobernador morenista que se respeta... ¡Tiene que bautizar a su gabinete!
Ahí está el de Puebla, Alejandro Armenta, que también se ha dado sus momentos de confianza con sus colaboradores.
“Bueno, es que Pepe es muy cuidadoso, es muy prudente” “hay que decir las cosas como son, señor Tomé, no sea tan prudente porque hay que decir la verdad... / A ver, vamos a traducir lo que quiso decir el coordinador, ya ves que mis compañeros son medio tiernos y el centro del espíritu navideño son muy tiernitos”, Alejandro Armenta, Gobernador de Puebla.
¡Ahí está!
En Puebla tienen al “Prudente” y al “Tierno”.
Y en Veracruz...
¡Al “Fito” y al “Teto”!
¡Qué gobiernaazo!
Pero eso sí..
Entre “Fitos”, “Teto”, “Tiernos” y “Prudentitos”.
A los ciudadanos les interesa otra cosita.
Que los funcionarios, además de tener apodo... ¡Den resultados!.
Porque los apodos no resuelven los problemas.
No arreglan las calles.
No abastecen hospitales.
No dan seguridad.
Y mucho menos le devuelven la paz a la ciudadanía.












