El gobernador Alejandro Armenta ya alcanzó una fase super saiyajin, pues tanta concentración con su espíritu y alma, lo han transformado en una persona muy abierta a las críticas que hasta puede hablar con los animales, para escuchar reclamos.
"Hasta tomy me crítica a mi, me ladra muy fuerte, me ladra de más… y mi gata mía, también me maúlla fuerte".
¡Imagínese! Lo siguiente será que el perro le diga: "papá, ya ponme más croquetas, ¡y arregla el bachetón!" Y la gata: "míaaau, Armenta-san, ya deja de hacerte el víctima y limpia el arenero que hay en Puebla".
Pero lo mejor fue cuando se puso en "modo sensei".
"Para mí la última instancia es la confrontación… LIGAR cuando te subes al tatami… ¡es ganar o ganar!".
O sea, según él, gobernar Puebla es como una película de karate. Ya no más le falta decir: "cera, pulir… cerrar, abrir… y retar".
Eso sí, mientras hablaba de críticas y disciplina japonesa… a los que debería de retar es a sus funcionarios, para que no cometan errores como el que ocurrió en el diseño oficial del día internacional de la alfabetización, ¡pues se les olvidó una letra! Ponía: día internacioal. Primero que empiecen por alfabetizar a sus funcionarios, ¿no?
Así que, Armenta-san, si de verdad quiere estar abierto a la crítica acéptala de todos y no se enoje… ¡que su perro y su gata no sean los únicos que lo cuestionen!













