En próximos días el Gobierno presentará el paquete económico para el año entrante e incluirían impuestos más caros a refrescos, frituras, bebidas energéticas y cervezas, que se suma al incremento fiscal que duplicó la cuota de bebidas azucaradas que el Gobierno y la 4T llama “impuesto saludable”.
Aunque no tiene ningún beneficio para la economía de las familias y tampoco se ha notado en los servicios de salud, que son un desastre.
El Gobierno quiere subir, entre otras cosas, el impuesto a las sopas instantáneas, a las papitas, el jamón, las salchichas, a las salsas, la mayonesa, la catsup, la mostaza y todo lo que compre para una hamburguesa o ensalada. El refresco, los sueros y las bebidas para el ejercicio igual serán más caras.
Y en zonas donde la sensación térmica llega a los 50 grados centígrados, veamos cómo les cae la noticia de un posible aumento a la cerveza.












