La remodelación del palacio de gobierno de Veracruz vuelve a colocar a la administración de Rocío Nahle bajo la lupa, ahora por la decisión de ocultar la información de los contratos y el gasto hasta que concluyan los trabajos, tal como lo informó el propio secretario de gobierno.
“Ahí en su momento cuando terminen esto tendrán que ver, no hay nada, nada raro que no se tenga que declarar, peso por peso y demás y el subsidio de la Catedral y de la Plaza Lerdo son obras que están a la vista, no se esconde nada”.
La polémica surgió luego de que en julio de este año, la propia gobernadora confirmó que los gastos excedieron el presupuesto inicial de 60 millones de pesos.
“Gobernadora, entonces llega a 60 millones la inversión? - No, No, fue más, fue más”
Ante los cuestionamientos por la falta de información detallada sobre los contratos, montos y procedimientos de adjudicación, la oposición cuestionó que esa información se mantenga en reserva al tratarse de los impuestos de los veracruzanos.
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“Una mala costumbre que está teniendo Morena, no tenemos por qué andar especulando que publique los contratos, los procedimientos de contratación y el presupuesto ejercido. Tenemos que preguntarnos cómo se contrató, cuántos se está pagando y de qué presupuesto salió ese dinero ya se está haciendo esta obra con qué recursos y qué procedimientos”.
El debate, aseguran, no es solamente el hecho de cuánto cuesta embellecer la sede del poder ejecutivo, sino que se está utilizando recurso público necesario en otras prioridades.
“Es un palacio que no disfrutan los veracruzanos, disfrutan de una buena carretera, disfrutan de que puedan ir a Centro de Salud y tener medicamentos. Eso es lo que requieren los veracruzanos y más allá de eso que no se haya transparentado que no se hayan dado cuentas claras de cómo se gastó ni qué se gastó para para que los veracruzanos sepan lo que costó de impuestos”.
De esta manera, Rocío Nahle vuelve a caer en la polémica por su decisión de mantener oculta información que la ciudadanía opina debería ser obligatoriamente pública, volviendo a poner en entredicho la transparencia administrativa del gobierno morenista de Veracruz.












