En Veracruz, el Golfo de México aún respira petróleo y abandono a dos meses que el derrame quedara al descubierto. Playa Linda, en Pajapan, sigue atrapada en una crisis que no termina.
El chapopote continúa recalando aunque en menor cantidad, pero hay residuos enterrados y bolsas negras acumulados en un predio, donde hay fragmentos esparcidos.
El golpe económico no ha sido superado; sin turistas y con temor a consumir mariscos, la cadena productiva no repunta: pescadores, restauranteros y vendedores de mariscos sobreviven entre pérdidas; salir a pescar ahora implica ir más lejos, gastar y arriesgarse más.
Al respecto, Pedro Martínez Antonio, pescador, dijo: “El pescado no está contaminado, porque el pescado cuando huele la contaminación se va más adentro; ahorita estamos pescando allá dentro, el gasto es más grande la verdad para los pescadores, pero ni modo que nos queda es el sustento de nuestras familias”.
Por su parte, el pescador Santos Martínez, dijo que “antes del derrame estaba a 80 el kilo y ahorita nos están pagando casi a mitad de precio”.
Los apoyos anunciados por el gobierno de Rocío Nahle García no han llegado y pescadores dejan en claro que lo que recibieron de Bienpesca, es anual ajeno a la emergencia.
El pescador Pedro Martínez Antonio señaló que “hace muchos años que nos llega un apoyo, pero lo de la contaminación hasta hoy no nos han dado nada, pues no sabemos cuándo”.
Y el pescador Santos Martínez comentó que “hay varios pescadores que definitivamente no han recibido nada y ya teniendo años que están pescando”.
El daño ambiental es evidente: tortugas y delfines muertos, algunos confirmados por necropsias como víctimas de la ingesta de hidrocarburo; mientras crece la decepción contra el gobierno de la morenista Rocío Nahle por la respuesta tardía ante la crisis y sus censos que están dejando fuera a restauranteros que están dejando fuera a restauranteros, comerciantes y pescadores independientes.
Ceferina Facundo, restaurantera, comentó: “Así como ves ahorita, no hay nada de clientes, nosotros tenemos gastos con los empleados, vienen y ahora si no tenemos para pagar, así estuvo en la Semana Santa… la gobernadora decía que no hay nada, que eran gotitas, no es cierto”.
Estas son las redes que descubrieron el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, a meses de la contaminación, continúan aquí en la playa, son las pruebas que los pescadores necesitan para que las autoridades les paguen los primeros daños, estiman que cada una de ellas tiene un valor de 25 mil pesos.
Aunque el derrame se diluyó de la agenda pública, los afectados muestran que en la costa sigue presente.
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