Dos alcantarillas sin tapa siguen floreciendo artísticamente en la maleza exhuberante que crece libre y feliz entre la avenida Xalapay Orizaba, de la capital veracruzana.
Están ocultas por la vegetación estas dos bocas del infierno esperan pacientemente al próximo despistado peatón, ciclista, niño, mascota a cualquier víctima.
Y usted viene caminando bien quitado de la pena, la maleza por supuesto está ocasionando que no se vea este registro, que mire nada más está completamente abandonado, lleno de basura y por supuesto de maleza también.