Año con año, alrededor de 150 pescadores de la comunidad de Chachalaco, en Pueblo Viejo, Veracruz, aseguran enfrentar las consecuencias de las lluvias y la crecida del río.
Señalan que, al incrementarse el nivel del agua, son arrastrados hidrocarburos y otros materiales desde la zona de la refinería de Ciudad Madero, ubicada justo frente a la comunidad, lo que -afirman- termina afectando sus lanchas y artes de pesca.
Los pescadores aseguran que, ante estas afectaciones, personal de la empresa únicamente se acerca para entregarles desengrasante y jabón para limpiar sus equipos.
Dicen que los apoyos de fondo no llegan y que, hasta ahora, no han recibido una respuesta suficiente de las autoridades estatales.
Por ello, piden se investigue el origen de los contaminantes y que se establezcan responsabilidades y medidas para evitar que cada temporada de lluvias signifique nuevamente pérdidas para las familias pescadoras.