“Estos se envenenaron en el mar y por las sustancias se vinieron, güey; se sentían mal y aquí cayeron”.
Pobladores de la comunidad “La Esperanza”, en Atoyac, exigen a la gobernadora Rocío Nahle García y a la secretaria de Medio Ambiente, Luz María Zaleta Mendoza, investigar la muerte de unos pelícanos.
Ambientalistas califican el hecho como inusual y advierten que podría derivar del consumo de alimento contaminado.
“Es una de las posibilidades: que haya sucedido con estos ejemplares de pelícano blanco, que en su etapa de migración, probablemente consumiendo producto contaminado o el agua ya contaminada con hidrocarburo, esa pudo haber sido una de las causas”, Graciano Illescas Téllez, Presidente del Consejo Interno Municipal de Ambientalistas.
A pesar de haber sido encontrados en una parcela, parece no haber respuestas; el gobierno estatal, Rocío Nahle y las autoridades locales prefieren guardar silencio.
“Pero ahora todo se niega, todo lo malo que sucede en Veracruz se niega...y no suceda como en el caso de Atoyac, que el presidente no da una información precisa y ni siquiera lo delega en alguna autoridad que debiera ser su área de medio ambiente”, Graciano Illescas Téllez, Presidente del Consejo Interno Municipal de Ambientalistas.
A la fecha, sin informe oficial sobre la mortandad de pelícanos, la administración morenista de Rocío Nahle mantiene el hermetismo ante los reportes ciudadanos y de ambientalistas que alertan sobre una crisis de residuos y daños a la fauna local.
Trabajadores del sector Salud denuncian despido injustificado por parte del gobierno de Rocío Nahle