En 2025, Macaria Cruz López se plantó frente a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, para exigir justicia por la agresión que sufrió su hija de 12 años, dentro de la escuela ESTI 88 de Minatitlán.
Hoy considera que alzar la voz le trajo consecuencias; ahora la justicia que reclama para su hija se le va encima; con una posible investigación por omisión de cuidados.
En ese sentido, Macaria Cruz López, señaló: “Es como una venganza hacia mi persona por, una porque fui con la gobernadora, otra por todas las manifestaciones, porque prácticamente los obligué a que vieran mi carpeta cuando ellos decían que no había nada; debido a eso, ayer la jueza Sonia Lima Santos le ordena a la fiscalía que se me abra una carpeta de investigación por maltrato infantil”.
Macaria asegura que desde que alzó la voz ha recibido amenazas de muerte y teme por su vida y la de su familia.
Macaria Cruz López dijo: “Pues tengo miedo, tengo miedo a hablar ya sobre la gobernadora. ¿Por qué? Porque Herrera me dijo, el que habla del gobierno termina muerto y no quiero terminar así. Entonces me reservo mi comentario por miedo. Por miedo”.
Macaria dio a conocer que el menor señalado como agresor fue declarado culpable y sancionado conforme a su edad. Tres años después, los docentes Lorenzo, Sabdiel e Ivette fueron vinculados a proceso, aunque permanecen en libertad y continúan ejerciendo. Ahora, asegura, es el propio sistema el que va contra ella.
Macaria Cruz López agregó: “Que quede como antecedente que si algo me pasa, le echo la culpa al gobierno y aquí a lo que está ocurriendo, que hagan su trabajo, que hagan su trabajo y que dejen de buscar culpables”.
Macaria asegura que no se callará y exige al gobierno de Rocío Nahle García frenar la persecución en su contra y la revictimización de su hija. Teme que manifestarse en Veracruz pueda costarle la libertad o incluso la vida.