¿Qué pasaría si un gobernador, en lugar de hablar de facilitar la inversión privada, empezara a hablar de devolver empresas al estado? Pues en Baja California Sur… esa idea ya anda rondando.
A ver si entendimos… Morena quiere inversión privada, nacional y extranjera… pero el gobernador morenista de Baja California Sur, Víctor Castro, anda hablando de que los bancos vuelvan a ser nacionales, de ferrocarriles, aviación, navieras y hasta de expropiar cuando, según él, sea necesario. Tipo Cuba o Venezuela en tiempos de maduro o peor aún Hugo Chávez
Pues qué bonita invitación para los empresarios: “vengan, inviertan, arriesguen su dinero… y luego vemos”. Porque el problema no es discutir si el estado debe participar en sectores estratégicos.
El problema es el mensaje: ¿cómo le pides a un empresario que confíe su capital en un país donde un gobernador habla con tanta facilidad de quitarle propiedad a los privados? Y aquí es donde la película empieza a recordarnos a Venezuela.
Primero las grandes empresas… los bancos… los trenes… la aviación… ¿y después qué? Porque cuando un gobernante empieza a ver la propiedad privada como algo que puede regresar al estado cuando él considere necesario, la pregunta es hasta dónde pone el límite.
Víctor Castro… no sabemos si quiere ser promotor de inversiones… o ya está ensayando para ser el nuevo “comandante” de Baja California Sur.