En la colonia Adolfo López Mateos, de Xalapa, hay un parque... o lo que queda de él. Los juegos están oxidados, rotos, la hierba crecida y evidentemente las banquetas lucen más peligrosas que divertidas. Si los pequeños quieren jugar, tienen que superar telarañas y los remaches que hay. Evidentemente, más que gente, hace falta mantenimiento.