Miles de repartidores por aplicación en México se preparan para afrontar cambios significativos en sus condiciones laborales a partir del 1 de julio. Esto se debe a una nueva reforma impulsada por el gobierno federal. A pesar de que las autoridades han sugerido un prueba piloto hasta diciembre, los trabajadores han rechazado esta propuesta, argumentando que es inadecuada y podría comprometer su estabilidad económica.