Han pasado los años, reclamos, las promesas y las calles siguen igual en Oteapan. Es el caso de la Francisco Villa en el barrio Tierra Colorada, que permanece llena de cráteres, como si fueran parte de un paisaje lunar... Vecinos aseguran que no ha llegado ni una sola máquina, ni señales de que algo vaya a mejorar. Lo que sí sigue llegando es el polvo, el lodo y el olvido.
Por ello nuevamente el llamado es para el alcalde, Jairo César Martínez... Le piden no más excusas y que mejor cumpla, porque Oteapan no necesita discursos, necesita calles transitables.