Lo que está levantando una ola de enojo es el caso de la maestra Irma, en Veracruz. La maestra que murió, y que la gobernadora, Rocío Nahle, llamó miserables, no a los criminales, no a los extorsionadores, no se refirió a los responsables de la muerte de la maestra, sino a los medios de comunicación que denunciaron esta situación.