¡Miren nada más el despliegue!
Rocío Nahle llegó al funeral del diputado federal, Zenyazen Escobar tan blindada que más bien parecía iba a cruzar una zona de guerra...
Rodeada de personal, escoltas y vehículos, mientras los reporteros apenas pueden acercarse para intentar hacerle una pregunta...
¡Eso sí es sentirse importante!... Aunque ah.... Tal vez ese era el tema... No contestarle a los reporteros...
Porque obvio le iban a cuestionar sobre la muerte del legislador... Que según su gobierno fue un “fallecimiento por arma de fuego”...
Y es que la morenista sí fue cuestionada sobre el retiro de un operativo de seguridad en la misma zona donde Zenyazen Escobar fue hallado sin vida... Pero fiel a su estilo buscó la forma de salirse por la tangente...
“Eso no tiene caso ahorita, permítame, eso no tiene caso ahorita”, Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz.
Y mientras la gobernadora avanza protegida rumbo a sus camionetas machuchonas, uno no puede evitar preguntarse: ¿Y esos escoltas tan eficientes para abrirle paso a la gobernadora… ¿Por qué no los mandan a cuidar a los ciudadanos de a pie?
Porque ahí sí, querido veracruzano, ¡tú te las arreglas como puedas! Para unos hay camionetas, seguridad y séquito… Y para otros, que se los lleve la inseguridad. ¡Y todavía quieren que uno crea que están cerca de la gente!