Veracruz CB.png

El yoyismo de Rocío Nahle no deja brillar a los demás

Si usted escucha hablar a Rocío Nahle pareciera que todos los de su gabinete ya desaparecieron por que lo único que sabe decir es “yo” como si en realidad ella hiciera todo lo que promete.

Si hay una palabra que le gusta decir a la gobernadora, Rocío Nahle es “yo”... Porque para todo, ella siempre tiene que ser el personaje principal.

“Yo...yo...yo...” si llegar al poder en la 4T se traduce en convertirse en rey, en reina y disponer, en este caso del poder total en el estado… ¡entonces en Veracruz oficialmente gobierna una monarquía con la primera persona del singular!... Y es que si usted escucha a Rocío Nahle... Pareciera que en el gabinete ya desaparecieron los secretarios... Los subsecretarios... Los directores... Los asesores... ¡y hasta el espíritu santo!... ¡porque todo es “yo”!... ¡yo hago!, ¡yo decido!, ¡yo autorizo!, ¡yo voy!, ¡yo mando!.

“Yo voy a reconstruir Poza Rica y Álamo...ligar...tú no puedes firmarle a nadie si no te lo autorizo...ligar...miren que importante que yo venga”.

¡No, pues qué generosa! ¡todavía les dejó respirar sin pedirle permiso! Sin duda... El “yoyismo” ya es el principal programa social del nahlismo... Porque cuando habla de obras... Pareciera que el presupuesto sale de su app bancaria... Como si la tesorería del estado fuera una cuenta de débito a su nombre.

Te recomendamos: ¡MOVILIZACIÓN EN VERACRUZ! Barbero es reportado como desaparecido; esto se sabe de su extravío

"¿Qué les parece que yo compre una tipo Sprinter?... Les voy a mandar las pinturas”. ¡Ah, caray! Pero hay algo que supera cualquier nivel de “yoyismo”... Y es que ¡hasta para renunciar hay que pedirle permiso!... Ohhh sí, no importa si eres un senador de la república, el tercer poder en contra peso en una república de-mo-crá-tica... Naaaah... En Veracruz eso le da igual a la gober.

“Me ha pedido el permiso para regresar al Senado, ya le dije que sí". Ya entendimos gobernadora... Usted habla... Usted responde... Usted se da la razón... Y al paso que vamos... No nos extrañaría que un día también se aplauda solita... Porque total... Ya hasta dialoga consigo mismo.

“Estoy hablando conmigo... a ver, yo estoy hablando conmigo.”

Pablo Montero participó como guía de un deportista con discapacidad visual

Tags relacionados