La gobernadora Rocío Nahle presume la capacidad de la refinería Dos Bocas, ahh… pero cuando surgen las fallas, ahí sí, ni pío dice.
Vaya, vaya.
Al parecer la refinería Olmeca en Tabasco no sólo refina petróleo.
Sino también contenido viral y drama premium.
Porque siempre encuentra la manera de volverse tendencia, aunque sea por las razones menos “productivas”.
La joya de la corona del sexenio de López Obrador y proyecto estrella de Rocío Nahle sigue dando de qué hablar... pero más por los sustos que por los resultados.
Pero ni se preocupe... no es como que haya fallas estructurales, de diseño, planeación o, claro, sea algo relacionado con la seguridad... eso no pasa en el mundo oficial, donde todo está “bajo control”.
O al menos eso dice la ahora gobernadora de Veracruz.
Quien en redes prefiere presumir que, según sus datos.
La refinería ya opera al 100 por ciento.
Ahhh, pero eso sí... no le pida aclarar fallas, costos o responsabilidades ahí, porque le dirá que lleva ya 15 meses velando por el bienestar de los veracruzanos...
Y es que en el discurso se aplauden cifras que todavía andan en modo “próximamente”.
Porque si realmente hay producción a tope.
¿Dónde está?
¿Se evaporó?
¿Es invisible?
¿O viene en camino… en modo “ya merito”?
Si todo está tan bien... ¿por qué la gasolina sigue costando como si fuera perfume importado?
Así el estilo nahlista: donde la realidad puede estar en llamas... pero el post sale impecable, con filtro y hasta música motivacional.
Porque aquí todo es cuestión de perspectiva:
Si hay un incendio. No es crisis… es “evento controlado"… con efectos especiales. Si hay fugas.
No es riesgo… es “ajuste operativo"… tipo prueba piloto… pero sin piloto.
Y si hay problemas. Bueno… esos no existen… Se editan… se recortan… y no pasan el corte final.
Eso sí. Los “supuestos” logros no se hacen chiquitos. Esos salen en mayúsculas. Con gráfica y animación. Porque en la 4T los proyectos pueden ir más o menos… Pero el discurso siempre opera… al 100 por ciento.