El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, respondió públicamente a las acusaciones formales de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, asegurando que “no va a pasar nada” y presumiendo respaldo presidencial.
Su postura busca transmitir calma, aunque las denuncias lo colocan en el centro de una presunta red de protección al Cártel de Sinaloa.
Estados Unidos presentó cargos contra Rocha Moya por conspiración para el tráfico de drogas, colaboración con estructuras criminales y uso de cargos públicos para operaciones ilícitas.
La narrativa estadounidense apunta a un entramado institucional que habría operado desde el aparato público, incluyendo funcionarios estatales y municipales.
El gobernador declaró: “Estamos tranquilos, trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada”, minimizando la gravedad de los señalamientos.
¡ESCÁNDALO! Libro revive presuntos vínculos de Rocha Moya con el crimen organizado [VIDEO]