Esta esquina de la Calle 12 y Sánchez Tagle se está convirtiendo en un cementerio de llantas y esta es la situación. De un día para otro comenzaron a aparecer estos neumáticos dañados a las afueras de esta vivienda. Han pasado casi seis meses y poco a poco se va formando este montón de llantas de todos tamaños, pero aparecen cada vez más y nadie ve nada, se ha vuelto un misterio.