En tiempo de presión financiera y transformación profunda en la industria de medios, las decisiones responsables no se posponen, se toman.
Hoy TV Azteca tomó una determinación firme y preventiva ante los retos acumulados, como las presiones fiscales, el impacto del Covid, el pago de licencias y un entorno recaudatorio cada vez más exigente.
La empresa solicitó un concurso mercantil voluntario para ordenar, con la ley en la mano, sus pasivos y así fortalecer su estructura financiera.
Los augureros del caos y los nostálgicos del catastrofismo querrán presentar esta decisión como crisis o derrumbe; nada más lejos de la realidad.
Se trata de una herramienta jurídica prevista en la ley y utilizada por empresas como Aeroméxico y Comercial Mexicana para organizarse y seguir adelante.
Aquí no hay paralización ni colapso: la operación continúa con normalidad, la administración mantiene el control y el objetivo es claro: preservar empleos, proteger el valor de la empresa y garantizar muchos años más de trabajo y producción.
Fake news no; responsabilidad y visión de largo plazo, sí.
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