Lugano, Suiza, es una ciudad que se vive en silencio. Cada ciudadano está en lo suyo. Su lago, las mansiones, los autos de lujo son la postal que ven diariamente los casi 70 mil ciudadanos que residen.
Aquí es donde se esconde Jorge Amílcar Olán, el operador financiero del cártel de Tabasco, el prestanombres de Andy López Beltrán, amigo del diputado federal Daniel Asaf, y contratista favorito de los gobiernos morenistas.
Una llamada anónima a TV Azteca alertó sobre la ubicación de la residencia de lujo.
Esta es la casa roja, en la Vía Collina D’ Oro número 20; son tres pisos con alberca incluida, comedor al aire libre y una vista imperdible al lago de Lugano, amenidades que no aprovecha porque anda a salto de mata.
La mayor parte del día el hombre de los dineros del cártel del Malestar está en su casa con semblante nervioso, da vueltas, revisa su celular y se la pasa en un sillón.
Este buzón rojo lo delata, aunque aquí no se hace llamar Amilcar, sino Jorge. Jorge Olán.
Pocas veces sale de su casa y solo se sienta aquí en esta banca. Luce nervioso, inquieto, desesperado.
Y fue en este mismo lugar donde intentamos conseguir una entrevista.
“Hola ¿Cómo estás? Qué tal, Muy bien. Soy Irving Pineda de TV Azteca, ¿Cómo estás? Muy bien, mmh, ¿Te puedo robar 30 segundos? Porque hay un montón de escándalos, Jorge”.
Su cara ya no es la misma. Una cirugía lo rejuveneció; se dejó barba y bigote, pero nada de esto fue suficiente para no ser reconocido. ¿Por qué se cambió el rostro? ¿Por qué está escondido? ¿Lo dejaron solo? ¿A quién le teme, a sus socios, a sus enemigos, a Estados Unidos?












