Una atractiva oportunidad para hacer crecer los ahorros terminó convirtiéndose en una pesadilla para varias personas que denunciaron haber sido víctimas de una sofisticada presunta estafa financiera.
El caso es investigado en Argentina, donde la Justicia analiza una estructura que presuntamente utilizaba redes sociales, servicios de mensajería y una plataforma digital para convencer a las víctimas de transferir su dinero.
La investigación comprende al menos 17 denuncias y el perjuicio económico estimado supera los 1.500 millones de pesos argentinos.
¿Cómo funcionaba la estafa de las falsas inversiones?
El primer contacto se realizaba principalmente mediante publicaciones en redes sociales, donde supuestos asesores ofrecían oportunidades para invertir en acciones, bonos y otros instrumentos financieros.
Una vez convencidas, las víctimas transferían dinero a cuentas digitales y posteriormente podían observar su capital reflejado en una plataforma.
Ahí comenzaba el engaño: el sistema aparentemente mostraba que la inversión estaba generando ganancias, dando mayor confianza para continuar depositando.
El problema aparecía cuando intentaban recuperar su dinero.
¿Por qué les pedían más dinero para retirar sus “ganancias”?
Cuando una víctima solicitaba retirar su capital y las supuestas ganancias, los operadores comenzaban a exigir nuevas transferencias.
Los pagos adicionales eran justificados como supuestos impuestos, honorarios o cargos necesarios para liberar el dinero.
Las víctimas realizaban las nuevas transferencias, pero el dinero nunca era liberado.
El caso ocurrió en Argentina, pero el método deja una importante advertencia para cualquier usuario de redes sociales: ver números y supuestas ganancias dentro de una plataforma no significa que el dinero realmente exista o pueda retirarse.












