Cuando estamos enamorados, todo parece perfecto. Las mariposas en el estómago, la emoción al ver a esa persona, pero este “subidón” no dura para siempre. Según la psicóloga Elizabeth Clapés, la verdadera belleza de una relación no está en ese primer amor intenso, sino en la estabilidad. La estabilidad es lo que te permite mantenerte firme incluso cuando el mundo exterior se desmorona.