Los nombres de los huracanes son asignados por centros meteorológicos regionales especializados, bajo la coordinación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Un fenómeno meteorológico recibe su nombre una vez que alcanza la categoría de tormenta tropical. A partir de ese momento, se le asigna un nombre siguiendo un orden alfabético, basado en una lista establecida para ese año.













