Lo que parecía un embarazo normal se convirtió en una verdadera pesadilla para una mujer británica, quien a las 31 semanas de gestación comenzó a sufrir una extraña reacción que hizo que su cuerpo atacara su propia piel.
¿Cómo una madre pudo desarrollar una “alergia” a su bebé?
Todo comenzó con una intensa picazón en el abdomen. En cuestión de horas, la molestia se transformó en grandes manchas rojas y dolorosas ampollas que se extendieron por casi todo su cuerpo.
La mujer relató que el dolor era tan intenso que incluso le resultaba imposible cargar a su hijo recién nacido tras el parto.
Una enfermedad extremadamente rara
Tras diversos estudios, los médicos diagnosticaron penfigoide gestacional, una enfermedad autoinmune que afecta aproximadamente a uno de cada 50 mil embarazos.
Especialistas explican que, en estos casos, el sistema inmunológico reacciona contra proteínas relacionadas con la placenta, provocando una severa inflamación y lesiones en la piel de la madre.
Las ampollas y heridas pueden extenderse rápidamente, causando un intenso dolor y complicando el embarazo y el periodo posterior al nacimiento.
¿Cuál fue el desenlace?
Después de recibir un tratamiento intensivo con esteroides, la mujer logró recuperarse y actualmente disfruta de su vida junto a su hijo.
Sin embargo, los médicos le informaron que existe cerca de un 50% de probabilidad de que la enfermedad reaparezca en un futuro embarazo, motivo por el cual decidió no volver a tener hijos.
El caso ha dado la vuelta al mundo debido a lo inusual del padecimiento y a que muchas personas lo describen como una “alergia al propio bebé", aunque médicamente se trata de una enfermedad autoinmune extremadamente rara.
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