Una consola de videojuegos no gasta lo mismo mientras ejecuta una aventura exigente que cuando permanece en reposo. Tampoco todas necesitan la misma energía: las diferencias entre equipos pueden ser considerables.
Para entender su impacto hay dos medidas importantes: los watts (W) indican la potencia que utiliza en un momento determinado; los kilowatts-hora (kWh) representan la energía consumida durante un periodo.
¿Cuánta electricidad consume una consola de videojuegos al jugar?
Estos ejemplos publicados por los fabricantes permiten darse una idea:
- Nintendo Switch OLED: alrededor de 6 W en modo televisor, según una prueba con The Legend of Zelda: Breath of the Wild. La Switch revisada, modelo HAC-001(-01), registra aproximadamente 7 W.
- Xbox Series S y Series X: Microsoft reportó promedios aproximados de 74 y 154 W, respectivamente, durante juego activo en una muestra de más de 200 títulos evaluados hasta marzo de 2023.
- PlayStation 5: Sony registra alrededor de 216 W para el modelo digital CFI-21 en una prueba de tres juegos de PS5 en HD.
Son referencias, no cifras fijas ni pruebas directamente equivalentes. El juego, la versión del equipo y la configuración pueden modificar el consumo.
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¿Cuánto cuesta jugar dos horas al día?
Una consola de videojuegos que utilice 200 W durante dos horas diarias acumularía aproximadamente 12 kWh en 30 días.
La operación es sencilla: Watts ÷ 1,000 × horas de uso = kWh consumidos.
Después se multiplica el resultado por el precio aplicable de cada kWh. Por ejemplo, con un costo hipotético de 2 pesos por kWh, esas sesiones representarían 24 pesos mensuales. No es una tarifa oficial ni una cantidad universal.
El cálculo tampoco incluye el televisor, las bocinas u otros accesorios.

¿Cómo reducir el consumo sin dejar de jugar?
Una consola de videojuegos también puede gastar electricidad mientras permanece encendida sin utilizarse. Activar la suspensión automática ayuda a reducir ese tiempo; conviene revisar qué funciones quedan disponibles durante el reposo.