En el corazón de Xalapa, Veracruz, existe un sitio envuelto en misterio que pone la piel de gallina a quienes lo visitan. Se trata del famoso Callejón del Infiernillo, un estrecho pasaje de origen colonial, donde una aterradora leyenda sigue viva.
Según la historia, dos jóvenes caminaban por el callejón durante la noche cuando una figura alta y oscura apareció frente a ellos. Al preguntarle quién era, la presencia respondió con una frase escalofriante: “Soy el diablo”. Los testigos huyeron mientras una siniestra carcajada resonaba detrás de ellos.
Desde entonces, vecinos colocaron una imagen de la Virgen de Guadalupe en el lugar. Entre relatos, apariciones extrañas y un ambiente inquietante, el Callejón del Infiernillo continúa siendo uno de los rincones más enigmáticos y terroríficos de Veracruz.
Lluvias provocan grandes baches y lagunas en la colonia El Palmar de Minatitlán