La joven Erika Antonella, de 25 años, fue reportada como desaparecida y lamentablemente fue hallada en un basurero.
Hace apenas 3 meses se había independizado y vivía cerca de la casa de sus padres. Su madre, Claudia, recordó que antes de la tragedia, su hija había prometido comer con ella. El pasado 3 de enero compartieron un asado.
La desaparición de Erika provocó la movilización de familiares y amigos, así como de autoridades.
El cuerpo de la joven mujer fue hallado en un basurero de Tucumán, en Argentina.
Claudia, la madre de Erika, dijo que “el martes a la noche fue la última vez que hablé con ella. Me escribió y me dijo que el miércoles venía a comer”, aunque eso no ocurrió.
Llamó la atención que Erika no llegara a la comida con su madre, y tampoco avisó que no llegaría. Por lo que decidieron ir a su casa pero nadie respondió; sólo encontraron el aire acondicionado encendido.
El jueves, un par de mujeres que recolectaban basura, encontró en bolsas el cuerpo de una mujer, que más tarde fue identificada como Erika.














