Usar una cola de caballo con frecuencia, especialmente si está muy apretada, puede provocar alopecia por tracción.
Este problema ocurre cuando la tensión constante daña los folículos pilosos y favorece la caída del cabello.
¿Cómo saber si una cola de caballo está dañando tu cabello?
Una de las primeras señales es la pérdida de densidad en las sienes o cerca de la frente. También pueden aparecer cabellos rotos, enrojecimiento, pequeños granitos o molestias como dolor, ardor y tirantez en el cuero cabelludo.
¿Cómo prevenir la alopecia por tracción?
Para reducir el riesgo, conviene evitar los peinados demasiado ajustados, alternar estilos y utilizar ligas suaves que no enganchen ni rompan el cabello. También es recomendable dejarlo suelto con regularidad y evitar recogerlo con fuerza cuando está mojado.
La caída puede ser reversible durante las primeras etapas, pero la tensión prolongada puede causar daños permanentes en los folículos. Si notas zonas con menos cabello, reduce la tensión y consulta a un dermatólogo.
La cola de caballo no causa alopecia por sí misma: el riesgo está en la tensión repetida sobre las raíces. Elegir peinados más sueltos ayuda a proteger el cabello.
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