Estos personajes de videojuegos retoman fantasmas, muñecos embrujados y seres del folclore para contar historias que van de lo simpático a lo inquietante. No todos los fantasmas quieren asustarte. Algunos se tapan la cara cuando los miras; otros regresan para defender una tumba o buscan recuperar el alma de alguien querido.
Los personajes de videojuegos llevan décadas tomando elementos de las historias sobre muertos y espíritus. A veces adaptan una criatura tradicional; en otras ocasiones utilizan ideas conocidas, como los objetos que cobran vida o las almas que no encuentran descanso.
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Estos cinco ejemplos muestran cómo cambia una misma fascinación cuando llega a la pantalla.
Hisako
En Killer Instinct, Hisako fue una joven llamada Chiharu que murió defendiendo a su aldea. Siglos después, la profanación del santuario y las tumbas de su familia provoca su regreso.
Su apariencia y su historia retoman la figura del espíritu vengativo japonés: alguien cuya muerte no termina con sus vínculos ni con su necesidad de actuar. Aunque da miedo, también protege aquello que considera sagrado.
Hsien-Ko
Esta luchadora de Darkstalkers es una jiangshi, criatura conocida popularmente como un vampiro o cadáver saltarín chino.
Dentro del juego, Hsien-Ko adopta esa forma mediante una técnica sobrenatural para intentar liberar el alma de su madre. El papel que lleva frente al rostro también tiene una explicación: es su hermana Mei-Ling transformada para ayudarla a conservar el control.
Banette
Entre los personajes de videojuegos de aspecto pequeño también hay historias incómodas. La Pokédex describe a Banette como un muñeco abandonado que se convirtió en Pokémon después de acumular resentimiento.
Su relato utiliza el motivo del juguete embrujado: un objeto cotidiano adquiere voluntad propia y sentimientos hacia quienes lo dejaron atrás. Su origen resulta más triste que su apariencia.
Froslass
La historia de este Pokémon de tipo Hielo y Fantasma incluye una leyenda: una mujer perdida en una montaña helada habría renacido como Froslass.
Ese relato recuerda a la mujer de las nieves del folclore japonés. La conexión está en esa combinación de figura femenina, frío y presencia sobrenatural, aunque no debe confundirse una semejanza cultural con una explicación documentada de cada decisión de diseño.
Boo
Los Boo de Super Mario muestran la versión más juguetona de estas apariciones. Nintendo los describe como espíritus tímidos que pueden detenerse o desaparecer cuando alguien los mira de frente.
Estos personajes de videojuegos convierten al fantasma en una regla de juego fácil de entender: mirar atrás puede protegerte. No necesitan una historia trágica para resultar memorables.