Los puntos negros aparecen cuando los poros se obstruyen con grasa y células muertas de la piel. Al quedar expuesta al aire, esta mezcla se oxida y adquiere su característica apariencia oscura.
¿Por qué aparecen los puntos negros?
Una de las principales razones es el exceso de sebo producido por las glándulas de la piel. A esto se suma la acumulación de células muertas que pueden impedir que el poro se mantenga libre.
La contaminación, algunos productos de maquillaje y una limpieza inadecuada también pueden favorecer la acumulación de grasa y residuos en los poros, haciendo más visibles los puntos negros.
¿Cómo prevenir los puntos negros?
Una rutina sencilla puede ayudar a mantener los poros limpios. Se recomienda lavar el rostro dos veces al día con un limpiador suave o uno que contenga ácido salicílico, además de elegir productos no comedogénicos.
La exfoliación química suave y moderada también puede ayudar a renovar la piel. En cambio, apretar los puntos negros con los dedos puede provocar heridas, marcas o infecciones, por lo que es mejor evitar hacerlo.
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