¿Una señal del más allá o un recuerdo que vuelve? Sentir de repente el perfume de una persona fallecida puede provocar escalofríos y hasta hacernos pensar que vino a visitarnos.
¿Por qué sentimos el olor de una persona que ya falleció?
Este fenómeno tiene explicaciones relacionadas con la memoria, las emociones y algunas creencias espirituales.
Desde la ciencia, el olfato está estrechamente conectado con las zonas del cerebro que procesan recuerdos y sentimientos. Por eso, un aroma familiar puede despertar la sensación de cercanía con alguien que ya no está. También existe la posibilidad de experimentar un olor sin una fuente externa.
Por otro lado, diversas tradiciones consideran estos aromas inesperados serían una forma en la que las almas de quienes ya partieron intentan hacerse presentes, recordarles a sus familiares que siguen cerca o transmitirles un mensaje. Incluso se cree que pueden manifestarse mediante el perfume que utilizaban en vida.
También se interpreta que estos olores podrían aparecer durante momentos de nostalgia, tristeza o cuando alguien necesita consuelo. Sin embargo, no todas las señales tienen el mismo significado y estas interpretaciones dependen de cada creencia.