Autoridades han anunciado una iniciativa inédita, los clientes que permanezcan en plazas y centros comerciales sin consumir serán retirados de las instalaciones.
La medida busca regular el uso de espacios privados y garantizar que las áreas comunes estén destinadas a quienes realizan compras o consumen servicios.
El objetivo principal fue evitar la permanencia prolongada de personas en plazas comerciales sin realizar consumo.
Autoridades argumentan que la medida pretende optimizar la seguridad, el orden y la rentabilidad de los espacios comerciales.
Se prevé que los centros comerciales puedan aplicar sanciones económicas a quienes reincidan en esta práctica.
Miles de usuarios califican la medida como un exceso regulatorio y un intento de limitar la libertad de tránsito en espacios públicos, de momento esto solo se esta proponiendo en Nuevo México.