En pleno corazón de Guadalajara, Jalisco, existe una antigua construcción conocida como La Casa de los Perros, un inmueble rodeado de historias sobre apariciones, voces misteriosas y una promesa que habría condenado a un alma a vagar eternamente.
El edificio conserva una de las leyendas más inquietantes de la ciudad, protagonizada por un hombre adinerado, su joven esposa y dos esculturas de perros que vigilan desde lo alto.
¿Cuál es la aterradora leyenda de La Casa de los Perros?
Un comerciante llamado Jesús Flores contrajo matrimonio con una joven llamada Ana González, durante un viaje por Europa, la pareja estuvo a punto de morir cuando una tormenta amenazó con hundir el barco en el que viajaban.
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Ante el peligro, ambos prometieron que, cuando uno falleciera, el otro rezaría un rosario por su alma cada año.Sin embargo, tras la muerte de Jesús, Ana heredó su fortuna, volvió a casarse y presuntamente olvidó aquella promesa.
Fue entonces cuando, según los relatos populares, comenzaron los fenómenos inexplicables: puertas que se abrían solas, pasos durante la madrugada y una misteriosa voz que recorría los pasillos.
¿Es verdad que puedes quedarte con La Casa de los Perros si rezas a medianoche?
Una de las partes más escalofriantes de la leyenda asegura que cualquier persona capaz de entrar a la propiedad a medianoche y rezar un rosario completo por el alma de Jesús Flores podría recibir las escrituras de la casa.
Sin embargo, el relato advierte que nadie ha conseguido terminar la oración, pues quienes lo han intentado aseguran haber escuchado voces provenientes de la oscuridad.
Incluso se cuenta que las dos esculturas de perros colocadas sobre la fachada vigilan el inmueble y que, en ocasiones, parecen cambiar de posición. No existen pruebas de que estos sucesos paranormales hayan ocurrido ni de que completar el supuesto ritual otorgue derechos sobre el inmueble.