En redes sociales, expertos en salud y alimentación advirtieron por una peligrosa recurrente empleada por algunas pollerías clandestina: inyectar las presas con una solución para aumentar su peso y cobrar más. Señalaron que, además del perjuicio económico, dicha treta podría resultar peligrosa. Descubre si se han reportado casos en Hidalgo.
¿Qué se sabe de los pollos inyectados en mercados de Hidalgo?
Según denunciaron en redes, algunos polleros inyectan agua o salmuera a sus pollos antes de venderlos con el objetivo de aumentar su peso y cobrar la diferencia al cliente. Esta técnica haría que la carne retenga más líquido, aumento su peso hasta en un 15%.
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Muchos países y comercios formales exigen a los productores etiquetar este tipo de productos como “con solución añadida”. Sin embargo, muchos vendedores clandestinos realizan esta práctica a escondidas bajo cuestionables condiciones de salubridad que podrían contaminar a las aves.
¿Cómo identificar ‘pollos inyectados’ en mercados de Hidalgo?
En el estado de Hidalgo no han reportado casos concretos de pollos inyectado. Sin embargo, se ha aconsejado a los compradores a mantenerse al tanto de cualquiera de estas señales de alarma:
- Exceso de líquidos en la charola: Si la pieza o charola de plástico acumula mucho líquido se haberse descongelado
- Apariencia hinchada o inflada: El pollo se ve inusualmente voluminoso, tenso, redondo y brillante
- Textura blanda o gelatinosa: Al presionar la carne con el dedo, se siente demasiado blanda, aguada o similar a una gelatina
- Color pálido: La carne suele tener un tono más pálido o blanquecino de lo normal
- Marcas de agujas: En algunos casos se pueden observar diminutos puntos o pequeñas perforaciones