Durante la temporada de lluvia suele ser común, en algunas zonas, la aparición de hongos y moho, algo que puede resultar peligroso para la salud.
Además de la persistencia de lluvias, esta situación se puede presentar cuando se registran inundaciones y el agua invade una vivienda, y arrastra consigo tierra, aguas residuales y microorganismos que penetra en los pisos, paredes y el material de construcción.
Es importante señalar que, aunque la casa parezca seca, la humedad puede estar atrapada en el interior.
¿Por qué aparece moho en la casa?
Los mohos forman parte del medio ambiente natural. En el exterior, juegan el papel de desintegrar materias orgánicas como hojas que han caído o árboles muertos; sin embargo, al interior es importante evitarlo.
El moho se reproduce mediante esporas invisibles a simple vista y flotan en el aire y puede crecer al interior cuando las esposas caen sobre superficies mojadas.
En el caso de los hongos, estos aparecen en las casas luego de las lluvias debido al exceso de humedad, falta de ventilación y presencia de materiales orgánicos.
¿Cuándo representan un problema el moho y los hongos?
Cuando no hay una limpieza adecuada, el moho y la humedad se convierten en un problema para la salud.
Y es que los mohos producen alérgenos, que son sustancias que causan reacciones alérgicas, irritantes y, en ciertos casos, sustancias posiblemente tóxicas (micotoxinas).
Al inhalar o tocar moho o esporas de moho, puede causar reacciones alérgicas en personas sensibles, que pueden incluir síntomas febriles, estornudos, goteo nasal, ojos rojos y erupción cutánea. También pueden causar ataques de asma en personas asmáticas.
Por su parte, los hongos pueden derivar en infecciones o alergias por humedad, ya que este último factor es propicio para su desarrollo.
En algunos casos se pueden presentar en uñas de los pies y manos; además, si las personas permanecen con la ropa húmeda durante mucho tiempo y no se secan de manera adecuada, se convierte en un riesgo también.













